Cuando hablamos de Implantes dentales, solemos hacer mucho hincapié en el tipo de implante o la cantidad de hueso, pero la encía suele ser la gran olvidada. Así que en este post vamos a tratar la importancia de tener una encía sana y el papel que juega en el éxito de un implante.
¿Qué papel juegan las encías en un implante dental?
La encía es clave por una sencilla razón, es la barrera que protegerá el implante y nos asegurará un sellado correcto frente a bacterias que puedan poner en riesgo la durabilidad del implante. A diferencia de un diente natural, el implante no tiene ligamento periodontal, por lo que depende aún más de la cantidad de tejido blando que lo rodea.
“Una encía sana contribuye a mantener la estabilidad del hueso que rodea al implante además se ser fundamental en conseguir que estéticamente el implante pase inadvertido, ya que crea un contorno natural y una transición imperceptible” resume el Dr. Óscar Fernández-Baca Ramos, periodoncista y especialista en implantología.
Sin embargo, cuando el sellado es deficiente, aumenta el riesgo de inflamación y perdida ósea alrededor del implante.
Enfermedad periodontal: el enemigo silencioso de los implantes
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria de las encías que destruye los tejidos y el hueso que rodea tanto a los dientes naturales como a los implantes.
La periodontitis se produce principalmente por la acumulación de placa bacteriana debido a una higiene bucal deficiente. Esta falta de higiene suele producirse por un cepillado ineficiente, pero también hay ocasiones en que no depende solo del paciente. Una prótesis mal ajustada, que deje huecos inaccessible entre la encía y la prótesis, también puede ser la causa.
Como detectar la periodontitis
Se calcula que más de 40% de la personas mayores de 65 años sufren periodontitis, y muchos de ellos sin saberlo. Por eso lo llamamos el “enemigo silencioso”. La periodontitis no siempre duele y sus síntomas se pueden normalizarse durante años. Sin embargo es fácil de detectar. Estas son las señales en las que debes fijarte:
- Sangrado al cepillarte o al pasarte el hilo
- Encías rojas o inflamadas
- Retracción en las encías (cuello del diente expuesto)
- Mal aliento
“Una encía sana se caracteriza por tener un color sonrosado, un punteado en la superficie que llamamos “piel de naranja” y cuando hacemos un periodontograma no existen bolsas de más de 3mm” según apunta el Dr. Óscar Fernández-Baca Ramos
Preparar las encías antes de colocar un implante
Como mencionábamos, esta enfermedad afecta tanto a los tejidos blandos como al hueso, y aquí es donde se convierte en un factor crítico para los implantes. Un implante necesita un entorno seguro y sano para integrarse correctamente. Si colocamos un implante en un boca con la enfermedad activa, estamos sembrando un problema que puede aparecer meses o incluso años después.
Por eso implantología hablamos de “riesgo biológico previo al implante”. No se trata solo de saber si tenemos suficiente hueso si no de evaluar la salud general de tu boca, tu historia clínica y tu capacidad para mantener una buena higiene.
La buena noticia es que, con un diagnóstico correcto y un tratamiento previo, la periodontitis puede controlarse. Y esto marca la diferencia entre un implante que dura años y una que pueda durar toda la vida.
Si estás pensando en colocarte implantes y sospechas que puedes tener periodontitis, el primer paso sería realizar un tratamiento periodontal para inactivar la enfermedad, esperar tres semanas para re-evaluar la salud de las encías y, si es hemos conseguido controlar la infección, ya podríamos pasar a la colocación de los implantes.
La encía, el marco de la sonrisa
Igual que un cuadro necesita un marco para lucir bien, un implante necesita una encía sana, armónica y bien posicionada para pasar totalmente inadvertido e integrarse con tu sonrisa de una forma armónica. Por eso, en clínicas que trabajan la implantología avanzada, el tratamiento no se limita a colocar un tornillo en el hueso, sino a diseñar cuidadosamente los tejidos blandos que lo rodean.
En BACA entendemos la estética como una consecuencia de hacer las cosas bien desde el principio. Ofreciéndote todas las comodidades posibles pero sin prisas. La biología tiene sus tiempos y cuando los respetamos, el resultado no solo se ve bien, si no que se siente como un diente propio.

